El arte como puente entre culturas y generaciones
Galardonada internacionalmente, usa su arte para educar, inspirar y conectar culturas a través de la ilustración infantil
Taína Almodóvar Gil
En el vibrante escenario del arte y la literatura infantil, Taína Almodóvar se ha consolidado como una figura de referencia. Su talento la ha llevado a ser reconocida con el Premio Nacional de la Juventud 2024, el galardón más prestigioso que otorga la Presidencia de la República Dominicana a los jóvenes sobresalientes. Pero su impacto trasciende los premios: Almodóvar ha convertido su pasión por la ilustración en una herramienta de educación, cultura y solidaridad.
Su arte, caracterizado por colores vivos y un tono alegre, ha ilustrado más de trece cuentos infantiles, entre ellos obras de figuras destacadas como la Miss Universo Amelia Vega, el merenguero Manny Cruz y la icónica historia de las Hermanas Mirabal. Su trabajo ha sido reconocido internacionalmente con galardones como el IBBY International Boards on Books for Young People, convirtiéndola en la primera dominicana en recibir este premio en la historia del país. Además, su participación en la Feria del Libro de Madrid 2019 la llevó a presentar su mural ante Su Majestad la Reina Letizia de España, marcando otro hito en su carrera.
Almodóvar no solo ha conquistado el mundo de la ilustración, sino que también ha sido una promotora de proyectos sociales y culturales. Su compromiso con la niñez y la educación se refleja en su colaboración con iniciativas como la de Alci Polanco, el primer periodista con autismo de República Dominicana, en la que ha trabajado para mejorar el acceso a contenidos ilustrados inclusivos.
Uno de los momentos más emblemáticos de su trayectoria fue la creación de La Menina Dominicana, la primera escultura pintada a mano que representó el turismo y los paisajes de la República Dominicana en Madrid. Este proyecto no solo exaltó la riqueza cultural del país, sino que también reforzó su visión de utilizar el arte como un puente entre culturas.
Su trayectoria ha estado marcada por un constante aprendizaje y evolución. Para ilustrar su primer libro infantil, Almodóvar dedicó un año a una maestría en el área, comprendiendo que el arte para niños es un proceso riguroso que requiere investigación y técnica. Su meticulosidad y pasión se reflejan en cada ilustración, donde busca transmitir valores, aprendizaje y diversión a las nuevas generaciones.
El sector editorial infantil está en constante evolución, y Almodóvar reconoce el valor de la tecnología en este campo. Sin embargo, enfatiza la importancia de preservar el trabajo artesanal y la creatividad del artista. Para ella, la clave del éxito radica en la pasión y la autenticidad, una filosofía que ha guiado cada paso de su carrera.
Con una visión clara de su impacto y futuro, Almodóvar sueña con seguir contribuyendo al desarrollo de materiales educativos de calidad para la niñez dominicana y global. Su arte es más que ilustración; es una invitación a soñar en grande y construir un mundo donde la educación y la lectura sean pilares fundamentales del progreso.

Su trabajo como ilustradora abarca diversas culturas y mercados editoriales. ¿Cómo logra adaptar su estilo a diferentes públicos sin perder su esencia creativa?
Lo que tienen en común mis trabajos son el uso de colores vivos que representan el caribe, los colores planos y el tono alegre de las historias que ayudan a identificar mi obra independientemente del área al que vaya dirigida en cada momento.
Ha sido reconocida con premios importantes en la ilustración infantil, como el Ibby Outstanding Books for Young People with Disabilities. ¿Qué impacto han tenido estos reconocimientos en su carrera y en su visión del arte?
Este era uno de mis sueños cuando era pequeña, representar a mi país en una de las Ferias del libro infantil y juvenil más importante del mundo: La Bologna’s Chidlren’s Book Fair. Luego este libro ganador además fue expuesto en Japón, Argentina, México e italia.
Que un libro hecho por mujeres dominicanas alcance ese reconocimiento internacional me parece muy relevante para el desarrollo cultural y literario de nuestro país.
¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentó al ilustrar su primer libro infantil y cómo ha evolucionado su proceso creativo desde entonces?
Tuve que realizar una maestría de un año para poder conocer los aspectos y métodos en la realización de un cuento infantil profesional. Hay personas que piensan que es algo sencillo y rápido de realizar pero la realidad es que se trata de un proceso bastante complejo que requiere investigación, amplios conocimientos literarios y más de 6 meses de trabajo por cada libro.
En la actualidad, la ilustración infantil no solo entretiene, sino que también educa e inspira. ¿Cómo selecciona los proyectos en los que trabaja y qué mensajes busca transmitir con su arte?
Es fundamental que la temática de cada libro lleve un mensaje de valores, aprendizaje y diversión para los niños. Antes de aceptar un proyecto debemos comprender el impacto que este contenido tendrá en las manos de cientos de niños y como el mismo puede aportar a su futuro, educación y crecimiento personal.
Ha trabajado con editoriales de distintos países, incluyendo España, Estados Unidos y América Latina. ¿Cómo es el proceso de colaboración con autores y editores de distintas partes del mundo?
Por lo general colaboro con un escritor que realiza la historia y yo realizo la parte de las ilustraciones. Luego este material pasa a un maquetador quien añade los textos y un editor quien revisa las correcciones ortográficas del mismo. Se trata de un trabajo en equipo en el cual es importante facilitar la labor a los demás integrantes del proyecto y trabajar en sintonía. El resultado final es el trabajo de todos y es una hermosa labor.

El sector editorial infantil está en constante evolución. ¿Cuáles cree que son las tendencias actuales en ilustración y qué oportunidades ve para los ilustradores emergentes?
Actualmente hay muchos personajes e historias de libros que terminan en la gran pantalla del cine, en series o cortometrajes animados dotando de vida y movimiento a las ilustraciones para que puedan conectar en otro tipo de experiencias con los niños. Es importante utilizar la tecnología como una aliada, pero sin dejar de valorar el trabajo artesanal y la creatividad del artista.
Además de su talento artístico, la calidad humana es clave en cualquier carrera creativa. ¿Qué valores o experiencias personales considera que han influido más en su forma de ilustrar y contar historias?
Realizo mi trabajo porque lo amo profundamente y no me imagino realizando nada más. Creo que esa es la clave para realizar las cosas de la mejor manera posible, elegir algo que te haga feliz hacer. Con la experiencia se va aprendiendo a realizar las cosas cada vez mejor y es necesario practicar la autocrítica al finalizar cada proyecto para mejorar en la siguiente oportunidad.
¿Cuál es el proyecto que más la ha marcado hasta ahora y por qué? ¿Hay algún sueño o meta que aún le gustaría alcanzar en su trayectoria como ilustradora?
Cada uno de los proyectos que he realizado tienen un lugar especial en mi corazón por motivos diferentes. Algunos de los más conocidos son La Menina Dominicana, los cuentos infantiles para nuestra Miss universo Amelia Vega, el merenguero Manny Cruz y don Johnny Ventura, entre otros.
Mi sueño es poder impactar de manera positiva la calidad de los libros y material educativo para la niñez dominicana y de otras partes del mundo. Invitar a los niños a soñar en grande y construir entre todos una República Dominicana y un mundo mejor donde la lectura y la educación sean los pilares fundamentales del desarrollo de una sociedad.