Liderazgo humano en la era de la inteligencia artificial
En IACC, la innovación tecnológica avanza sin perder de vista el valor de las personas
Sergio Andrés Lehuedé Cerda
En un momento en que la transformación digital redefine la forma en que las organizaciones operan y se conectan con sus equipos, Sergio Andrés Lehuedé Cerda representa un liderazgo que entiende que la tecnología es un medio, no un fin. Como Director de Personas, Cultura y Comunicaciones Internas del Instituto Profesional IACC —la principal institución 100% online de educación técnico–profesional en Chile— impulsa proyectos de innovación que integran inteligencia artificial, automatización y análisis de datos, siempre con el propósito de potenciar la experiencia humana.
Su trayectoria de más de 17 años en posiciones de liderazgo en compañías como LATAM Airlines, Banco BCI y Corporación BCI, le ha dado una visión integral que combina estrategia, cultura organizacional y tecnología. Con formación en Ciencias Políticas e Historia, complementada con estudios en Finanzas Corporativas en la Universidad de Chicago Booth, Gobierno Corporativo, Coaching Ejecutivo, Liderazgo, Estrategia e Innovación, Lehuedé ha consolidado un estilo de gestión que prioriza la adaptabilidad, el aprendizaje continuo y el desarrollo del talento como palancas de transformación.
En IACC, su trabajo se refleja en iniciativas como el uso de IA para optimizar procesos internos, analítica predictiva para la gestión de personas y rutas de capacitación basadas en microlearning y proyectos prácticos. Bajo su liderazgo, la cultura de la institución ha evolucionado hacia un modelo que fomenta la apertura al cambio, la experimentación y la mejora continua, entendiendo que equivocarse rápido y aprender rápido es una ventaja competitiva en entornos de cambio acelerado.
Su visión también incluye la construcción de un ecosistema colaborativo donde líderes, docentes y estudiantes interactúan de manera fluida a través de entornos virtuales, compartiendo conocimiento y buenas prácticas. Esta interacción constante no solo fortalece la cohesión interna, sino que también permite a la institución anticiparse a las necesidades del mercado laboral, adaptando sus programas formativos a las competencias más demandadas en un mundo cada vez más digitalizado.
Además, Lehuedé ha impulsado alianzas estratégicas con actores del sector tecnológico y educativo que potencian la innovación en IACC. Estas colaboraciones han permitido incorporar herramientas de última generación y metodologías ágiles, garantizando que la tecnología se integre de forma armónica con la esencia humana de la educación. Con una visión orientada al futuro, su liderazgo proyecta un IACC preparado para enfrentar los retos de la era digital sin perder su compromiso con el desarrollo integral de las personas.
Más allá de la tecnología, su convicción es clara: el valor de un líder se mide por el valor que aporta a los demás. Por eso, sus decisiones estratégicas buscan alinear la innovación con la creatividad, la empatía y el pensamiento crítico, asegurando que cada avance tecnológico sea una herramienta para liberar potencial humano y generar un impacto positivo y sostenible.

Con una trayectoria que combina estrategia, cultura y tecnología, ¿cómo visualiza el equilibrio ideal entre transformación digital y desarrollo del talento humano en una organización 100% online como IACC?
El equilibrio se alcanza cuando la tecnología actúa como un multiplicador de la experiencia humana, no como su sustituto. En IACC entendemos que “la tecnología por sí sola no transforma; son las personas las que lo hacen posible”. Por eso, cada iniciativa digital busca liberar tiempo de tareas repetitivas para que nuestros colaboradores y docentes puedan enfocarse en lo que realmente genera valor: acompañar, motivar y formar. Combinamos datos, inteligencia artificial y automatización con un liderazgo inspirador que fomente equipos resilientes, creativos y comprometidos con un propósito compartido.
La inteligencia artificial está redefiniendo la gestión del talento. ¿Qué proyectos o iniciativas concretas han implementado en IACC para integrar IA en procesos de selección, formación o desarrollo profesional, manteniendo siempre el factor humano en el centro?
Hasta 2024 trabajamos con “LARA”, un bot que optimiza la atención interna resolviendo consultas de colaboradores. En 2025 estamos explorando, junto a AWS y CENIA, un plan integral de transformación digital con IA generativa, machine learning y otras tecnologías orientadas a la automatización de procesos clave, analítica predictiva para la gestión de personas, plataformas de aprendizaje inteligente y herramientas de bienestar laboral. Todo bajo el principio de que la tecnología amplifique, y no reemplace, el valor humano.
En un escenario de automatización acelerada, las competencias digitales se han convertido en un requisito transversal. ¿Qué estrategias de upskilling y reskilling considera más efectivas para preparar a los equipos frente a los retos de la era digital?
El aprendizaje debe ser continuo, relevante y práctico. Implementamos rutas de capacitación basadas en microlearning, proyectos reales y simulaciones. Fomentamos la autogestión del aprendizaje con plataformas digitales y espacios colaborativos, donde la transferencia de conocimiento es tan importante como la adquisición de nuevas habilidades.
La cultura organizacional es clave para que la tecnología genere valor real. ¿Qué prácticas ha desarrollado para fomentar una mentalidad de innovación y adaptabilidad entre líderes y colaboradores en entornos virtuales?
Promovemos una cultura de apertura al cambio con espacios de colaboración. Reconocemos la experimentación y la mejora continua como parte del día a día, reforzando que equivocarse rápido y aprender rápido es una ventaja competitiva. Actualmente contamos con mesas de trabajo que lideran este proceso de transformación digital en una institución de educación 100% online.
Desde su experiencia en grandes corporaciones y en el mundo educativo, ¿cuáles son las principales barreras que aún frenan la adopción de herramientas digitales en la gestión de personas y cómo superarlas?
Las barreras más comunes son culturales: resistencia al cambio, miedo a perder el control y falta de competencias digitales. Se superan con liderazgo visible, comunicación clara de beneficios, formación constante y proyectos piloto que generen resultados rápidos y tangible.

El trabajo híbrido y remoto plantea nuevos desafíos de liderazgo y comunicación. ¿Qué aprendizajes ha obtenido liderando en un entorno 100% online que podrían inspirar a otras organizaciones en transición digital?
Nuestro modelo de educación es 100% online, pero actualmente nuestros colaboradores trabajan en distintas modalidades, dependiendo de la naturaleza de su labor (presencial, híbrido o 100% remoto). En este contexto, la confianza y la claridad son la base.
En entornos remotos, la gestión por objetivos y la comunicación intencional son esenciales. La empatía cobra un papel aún mayor: entender contextos individuales y adaptarse a ellos fortalece la cohesión y el compromiso.
La transformación digital también implica medir y demostrar resultados. ¿Qué indicadores o métricas utiliza para evaluar el impacto de la tecnología en la experiencia del colaborador y en el rendimiento organizacional?
Medimos el NPS de colaboradores, retención, adopción de herramientas digitales, horas optimizadas por automatización y la correlación entre habilidades adquiridas y resultados estratégicos. Contamos con paneles en Power BI que integran datos clave de gestión de personas, facilitando a los líderes la toma de decisiones basada en información en tiempo real.
En lo personal, ¿qué valores y convicciones guían sus decisiones estratégicas cuando se trata de impulsar la innovación tecnológica sin perder la esencia humana de la gestión del talento?
Me guían la integridad, la colaboración y el propósito. John C. Maxwell afirma que “el valor de un líder se mide por el valor que aporta a otros”, y creo que la tecnología debe potenciar lo mejor de nuestra humanidad: creatividad, empatía y pensamiento crítico. La verdadera transformación ocurre cuando la innovación se alinea con el propósito de servir y generar impacto positivo en las personas.