Transformando el Talento en la Era Digital: Una Visión de Liderazgo Innovador
"La transformación digital va más allá de la tecnología: es una mentalidad que, combinada con la cultura local, puede ser un verdadero diferencial."
Eliecer Trillos
Con una trayectoria que abarca desde empresas Fortune 100 como EY hasta su actual rol en Omnissa, Eliecer Trillos representa el nuevo perfil de líder global que entiende la convergencia entre talento humano y tecnología. Graduado con honores de Utah Valley University y con una Maestría en Sistemas de Información de University of Florida obtenida bajo beca completa, Trillos ha forjado una carrera internacional que le ha permitido desarrollar una visión única sobre la transformación digital en diversos contextos culturales.
Su experiencia trabajando en múltiples países, dominando tres idiomas y visitando más de 40 naciones, le otorga una perspectiva privilegiada sobre cómo las organizaciones pueden adoptar la digitalización sin perder su esencia humana. Como autor del libro "Me Gradué!, Ahora Qué?" y fundador de latinomoneymastery.com, Trillos ha dedicado parte de su carrera a compartir conocimientos sobre libertad financiera y desarrollo personal, elementos que considera fundamentales para navegar con éxito en el entorno digital actual.
En esta entrevista, Trillos profundiza sobre cómo las empresas latinoamericanas pueden impulsar una transformación digital auténtica que integre la gestión del talento con la adopción tecnológica, ofreciendo perspectivas valiosas para líderes que buscan equilibrar innovación y desarrollo humano en un contexto de cambio acelerado.

Usted ha construido una carrera internacional en empresas de alto nivel como EY y ahora en Omnissa. ¿Cómo ha influido esa experiencia en su visión sobre la transformación digital y la gestión del talento?
La gestión del talento lo es todo. En EY comprendí el enorme valor de contar con mentores que guíen y aceleren el crecimiento, al mismo tiempo que se contrata y forma a nuevas personas. El futuro de una empresa depende de su gente y de su capacidad de adaptarse a lo digital. En Omnissa he experimentado de primera mano cómo la transformación digital puede impulsar un crecimiento exponencial. He aprendido que el verdadero éxito está en alinear innovación con gestión del talento, fomentando una cultura de aprendizaje continuo y adaptabilidad para que los equipos aprovechen al máximo las nuevas herramientas digitales
El rol de la inteligencia artificial y la automatización en la gestión del talento cada vez está agarrando más fuerza, ¿qué oportunidades y desafíos identifica en la integración de estas tecnologías en las organizaciones?
La inteligencia artificial y la automatización abren grandes oportunidades en la gestión del talento: permiten procesos de reclutamiento más ágiles, formación personalizada y una mejor toma de decisiones basada en datos. El gran desafío está en equilibrar la eficiencia tecnológica con el lado humano: mantener la empatía, la creatividad y el sentido de propósito en los equipos. Las organizaciones que logren integrar ambos aspectos tendrán una ventaja competitiva sostenible
En su experiencia, ¿qué estrategias de upskilling y reskilling resultan más efectivas para preparar a los colaboradores frente a los cambios acelerados de la era digital?
Creo que lo más efectivo es combinar varias cosas. Primero, programas de aprendizaje práctico que realmente se puedan aplicar en el día a día. Segundo, la mentoría, porque tener alguien que te guíe acelera muchísimo el desarrollo. Por eso uno de los capítulos de mi libro es Mentores. Ya que puedes aprender todo tú solo en 5 años o aprenderlo de un mentor en menos de un año. Y tercero, proyectos reales donde el colaborador pueda poner en práctica lo que está aprendiendo. Al final, el upskilling y reskilling funcionan cuando están alineados con la estrategia del negocio y fomentan la adaptabilidad, no solo el uso de herramientas técnicas

Usted ha trabajado y estudiado en Estados Unidos, además de hablar tres idiomas y haber viajado a más de 40 países. ¿Qué lecciones globales considera más valiosas para que América Latina impulse su transformación digital?
Lo que más me han enseñado mis viajes y experiencias es que la transformación digital va más allá de la tecnología: es una mentalidad que, combinada con la cultura local, puede ser un verdadero diferencial. Cada país tiene sus tradiciones, costumbres y necesidades únicas. En América Latina, lo primero es asumir que cualquier negocio que quiera crecer debe tener presencia digital, sea una tienda de barrio, un servicio de limpieza o lo que sea. Imagina una tienda de barrio con una buena marca, página web y redes sociales: fácilmente se diferenciaría, podría escalar y abrir más locales en otros barrios. Viajar también me enseñó a abrir la mente a nuevas ideas; no se trata de copiar lo que funciona afuera, sino de adaptarlo a lo que realmente necesita y valora nuestra gente.
La cultura organizacional es clave para adoptar nuevas tecnologías. ¿Qué recomendaciones daría a los líderes para lograr un equilibrio entre innovación tecnológica y el desarrollo humano?
Creo que lo más importante es que los líderes entiendan que la tecnología sin personas no funciona. Mi recomendación es escuchar a los equipos, involucrarlos en el proceso de cambio y darles formación constante. La innovación tecnológica debe ir de la mano con el desarrollo humano: cuando la gente siente que crece junto con la tecnología, la adopción se da de manera más natural y sostenible.
En su faceta como autor y mentor, ha compartido mensajes sobre crecimiento personal y libertad financiera. ¿Cómo conecta ese enfoque con la necesidad de formar profesionales preparados para un mundo cada vez más digitalizado?
Para mí el crecimiento personal y la libertad financiera están muy ligados a la preparación digital. Hoy en día un profesional no solo debe saber de su área técnica, también necesita entender cómo usar la tecnología para generar oportunidades, ser más productivo y crear independencia. Mi enfoque es ayudar a que las personas desarrollen una mentalidad de aprendizaje continuo y adaptabilidad, porque esas son las claves para crecer en lo personal, en lo profesional y en un mundo cada vez más digitalizado.
Para ser libre financieramente debes emprender o invertir. Si logras hacer estas dos cosas virtualmente podrás hacer lo que quieras, cuando quieras, donde quieras, con quien quieras. El poder manejar tu negocio o inversiones desde un computador es lo que realmente te llevará a ser libre.
El mercado laboral está evolucionando hacia modelos híbridos y digitales. ¿Qué cambios cree que veremos en los próximos 5 años en la forma en que trabajamos y desarrollamos el talento?
En los próximos años el trabajo ya no será solo un lugar, será una experiencia. Lo híbrido o remoto será normal, pero lo que marcará la diferencia será cómo usamos la tecnología para crecer como personas y profesionales. La inteligencia artificial hará lo suyo con las tareas repetitivas, pero lo interesante es que nos obligará a ser más humanos: más creativos, más estratégicos y más conscientes de cómo lideramos. Además, el talento ya no buscará solo un empleo, buscará proyectos que le den propósito y libertad, y las empresas que entiendan eso serán las que realmente ganen.
Finalmente, ¿cómo visualiza el papel de la República Dominicana y la región en la construcción de ecosistemas digitales competitivos que integren talento humano y tecnología de manera sostenible?
Creo que República Dominicana y la región tienen una gran oportunidad. Tenemos una población joven, creativa y con muchas ganas de crecer. Si logramos invertir en educación digital y en buena infraestructura, podremos construir ecosistemas muy competitivos. Lo importante es no quedarnos solo en traer tecnología de fuera, sino integrarla con nuestro talento y con lo que realmente necesita nuestra gente. Ahí está la clave para hacerlo sostenible.

El liderazgo de Eliecer Trillos nos recuerda que la verdadera transformación digital no se trata solo de implementar nuevas tecnologías, sino de cultivar una mentalidad de crecimiento continuo y adaptabilidad. Su visión integra lo mejor de ambos mundos: la eficiencia y escalabilidad que ofrece la tecnología con el valor irremplazable del talento humano. En un momento donde la digitalización avanza a ritmo vertiginoso, su mensaje nos invita a recordar que, en última instancia, son las personas quienes dan sentido y propósito a la innovación, y que el liderazgo consciente será la clave para construir organizaciones que no solo sobrevivan, sino que prosperen en la nueva economía digital.