El turismo dominicano se reinventa con propósito

Impulsa una estrategia de diversificación y sostenibilidad para posicionar al país como hub turístico integral en el Caribe

                                                                                                                                  Enrique Penson

El turismo dominicano atraviesa un momento decisivo. Más allá del sol y la playa, la estrategia actual busca mostrar el alma del país: su biodiversidad, su cultura, su gastronomía y su potencial como destino de salud, negocios e inversión inmobiliaria.

En esta transformación, la promoción internacional juega un papel clave. Enrique Penson, Director de Promoción Internacional del Ministerio de Turismo (MITUR), lidera un equipo con presencia en más de 20 oficinas globales, donde la inteligencia de datos, la innovación digital y la autenticidad cultural se combinan para atraer al viajero moderno.

Bajo su gestión, MITUR ha consolidado los mercados tradicionales —como Estados Unidos y Canadá—, mientras apuesta por el crecimiento de Latinoamérica y prepara la recuperación de destinos como Rusia. Paralelamente, se impulsa la diversificación geográfica con proyectos emblemáticos como Punta Bergantín en Puerto Plata, Cabo Rojo en Pedernales y el desarrollo de Miches, que representan la visión de un turismo más inclusivo y sostenible.

Uno de los grandes diferenciadores ha sido el uso de la estrategia digital basada en datos. A través de herramientas como el E-ticket, República Dominicana no solo mide flujos de turistas, sino que entiende perfiles, preferencias y patrones de consumo. Esto ha permitido diseñar campañas más segmentadas y efectivas, así como fortalecer la colaboración con influencers y creadores de contenido que muestran la experiencia dominicana de manera auténtica y cercana.

De cara al futuro, Penson resalta que la meta no es únicamente alcanzar récords como los 10 millones de visitantes en 2023, sino elevar la calidad del gasto turístico, ampliar la estadía promedio y asegurar que el impacto positivo llegue a más comunidades. Para él, el verdadero propósito del turismo dominicano es convertirse en un motor integral de desarrollo económico y social, capaz de dejar un legado sostenible para las próximas generaciones.

¿Qué aprendizajes considera más relevantes de esta transición y cómo los aplica en su actual gestión en el MITUR?

Mi carrera ha sido una progresión natural que va desde el análisis de datos hasta la ejecución estratégica. Mi tiempo como economista me dio una base rigurosa para comprender las dinámicas complejas de industrias como el turismo. Al llegar al MITUR, apliqué esa capacidad analítica para co-liderar la creación del sistema de inteligencia turística del país, que hoy es un pilar clave para la recuperación post-COVID y para acelerar nuestro crecimiento más allá de la recuperación, ganando cuota de mercado frente a competidores.

Posteriormente, como Director de Mercadeo, traduje esos insights en campañas y estrategias de comunicación concretas. Ahora, como Director de Promoción Internacional, integro todas esas facetas. Mi gestión se fundamenta en un entendimiento profundo de los mercados y las tendencias, lo que nos permite diseñar proyectos de promoción medibles, eficientes y con verdadero impacto económico para el país.

Desde su rol, ¿cuáles son los principales mercados emisores que están proyectando mayor crecimiento para los próximos años?

Nuestra estrategia combina la consolidación de mercados tradicionales con la exploración de nuevos horizontes. Estados Unidos y Canadá continúan siendo pilares fundamentales, en los que seguimos invirtiendo para fortalecer nuestra presencia. En Latinoamérica, mercados como Puerto Rico, Colombia y Argentina mantienen un alto interés por nuestra oferta, reflejado en crecimientos de doble dígito que han dinamizado la economía local.

Adicionalmente, no podemos olvidar a Rusia, que llegó a generar hasta 50 mil turistas mensuales. Una vez que las tensiones geopolíticas lo permitan, estamos listos para retomar agresivamente ese flujo.

La diversificación del turismo es hoy una prioridad nacional. ¿Cómo se está posicionando el país en nichos emergentes como el ecoturismo, el turismo cultural y gastronómico frente a la competencia regional?

La diversificación es el corazón de nuestra visión. Queremos mostrar el alma de la República Dominicana más allá del sol y playa: promover nuestra biodiversidad única, posicionar a Santo Domingo como epicentro cultural y de negocios, y destacar nuestra gastronomía como un eje estratégico. Nuestra ventaja competitiva está en la autenticidad y la diversidad que nos permiten ofrecerlo todo en un solo destino.

Desde la perspectiva de promoción internacional, ¿qué estrategias digitales e innovadoras están implementando para captar a un viajero cada vez más conectado y exigente?

Nuestra promoción internacional se basa en una estrategia digital data-driven. Gracias al E-ticket, tenemos un conocimiento profundo de nuestros turistas —algo que consideramos una ventaja frente a la competencia— identificando sus características y preferencias. Esto nos permite dirigir campañas digitales con mayor precisión, medir el retorno de inversión y trabajar con creadores de contenido globales que transmiten experiencias auténticas, construyendo confianza en los mercados emisores.

¿De qué manera MITUR integra criterios ambientales, sociales y culturales en sus campañas de promoción internacional?

Nuestra comunicación proyecta la autenticidad de la experiencia dominicana, la cual por naturaleza es social, cultural y está en armonía con nuestro entorno natural. La sostenibilidad no es una táctica, sino el centro de nuestra visión de futuro para el turismo. Estos criterios están integrados de manera transversal en todas nuestras campañas internacionales.

El turismo de salud y de negocios aparecen como nuevas áreas de oportunidad. ¿Qué estrategias están desarrollando para posicionar a República Dominicana en estos segmentos de alto valor?

Estamos implementando estrategias específicas para captar segmentos de alto valor que incrementen el gasto promedio y reduzcan la estacionalidad. En el turismo de reuniones, incentivos, congresos y eventos (MICE), promovemos la oferta hotelera e infraestructura del país, participamos en ferias internacionales como IMEX e IBTM, y desarrollamos iniciativas dirigidas a organizadores de eventos. A esto sumamos la conectividad aérea y la hospitalidad dominicana como factores diferenciadores.

A nivel de inversión, ¿qué proyectos o regiones han mostrado mayor dinamismo en captación de capital turístico y qué metas se han trazado en términos de diversificación geográfica?

Vemos una consolidación en polos tradicionales como Punta Cana, que apuesta por diversificar su oferta hacia segmentos de mayor ingreso. Sin embargo, la gran apuesta del MITUR está en la diversificación geográfica, con proyectos emblemáticos como Punta Bergantín en Puerto Plata, Cabo Rojo en Pedernales y Miches, que son la punta de lanza de nuestra política de expansión.

Más allá de los números, ¿qué visión personal lo motiva a proyectar la República Dominicana como un destino turístico integral y con propósito en el escenario internacional?

Como economista, siempre he visto al turismo como un motor de desarrollo económico y social. No lo concibo como un fin en sí mismo, sino como un medio para generar bienestar, oportunidades y elevar el ingreso per cápita de nuestro país.

Mi visión es que cada logro turístico se traduzca en progreso real para las comunidades y en un legado sostenible para las futuras generaciones.


 



  

 

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