El contexto de política monetaria, las tensiones diplomáticas, los anuncios corporativos estratégicos y las señales macroeconómicas componen un escenario complejo que los inversores interpretan con creciente atención.
En el plano macroeconómico de EE. UU., los datos del mercado inmobiliario dieron una ligera señal de corrección: los permisos de construcción de febrero se revisaron a la baja a -1,0% desde -1,2%, con una tasa anual ajustada a 1,459 millones de unidades desde 1,456 millones. En el frente manufacturero, el PMI manufacturero de marzo cayó a 49,8 frente a un pronóstico de 51,9 y un dato previo de 52,7, lo que apunta a una contracción en el sector. Sin embargo, el PMI de servicios sorprendió positivamente con 54,3 (vs. 51,2 esperado), y el PMI compuesto alcanzó 53,5, superando los 51,6 anteriores. La actividad nacional de la Fed de Chicago también mostró mejoría en febrero con una lectura de 0,18 frente al -0,08 del mes previo.
El presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Raphael Bostic, moderó sus expectativas de política monetaria, pasando de prever dos recortes de tasas este año a solo uno, destacando la persistente incertidumbre sobre el camino de la inflación, que no espera ver en el 2% hasta 2027. Bostic también sugirió que los recortes podrían superar los 25 puntos básicos y abrió la puerta a ventas directas de títulos hipotecarios para ajustar los diferenciales. Por otro lado, el secretario del Tesoro, Bessent, y el asesor económico Miran, reafirmaron expectativas de reducción de tasas a medida que disminuyen los costos energéticos, mientras que el jefe de la CEA subrayó la flexibilidad del consumidor estadounidense frente a los aranceles. En paralelo, el índice de miedo y codicia marca 28/100, reflejando un sentimiento de mercado dominado por el miedo.
El expresidente Donald Trump sacudió los mercados al sugerir una implementación en dos fases de su plan arancelario "recíproco", que incluiría tarifas inmediatas de hasta el 50% y el inicio de investigaciones bajo la Sección 301. Los aranceles cubrirían sectores estratégicos como automóviles, productos farmacéuticos, aluminio, madera y derivados. También confirmó tarifas del 25% sobre petróleo y gas venezolano desde el 2 de abril, lo que ya ha comenzado a afectar a compradores, y anticipó que muchas naciones recibirán exenciones, incluyendo detalles sobre futuras medidas para productos clave. Según Trump, estas políticas están destinadas a recaudar fondos para recortes de impuestos y atraer inversión extranjera, lo que atribuye a la reciente oleada de anuncios corporativos, como el acuerdo sobre tierras raras próximo a firmarse.
Dentro del frente energético, los flujos especulativos también tienen protagonismo. Los traders CTA han construido su mayor posición corta en petróleo desde 2014, en un contexto donde la OPEP+ reafirma su intención de aumentar la producción en mayo. Mientras tanto, Estados Unidos extiende la exención para operaciones de petróleo venezolano hasta el 27 de mayo, y se discutió la seguridad del Mar Negro en una reunión entre EE.UU. y Rusia en Riad. Rusia expresó su respaldo a la reanudación de la Iniciativa del Mar Negro y pidió garantías claras para retomar el acuerdo, en un contexto donde Moscú realizó ejercicios con misiles intercontinentales Yars y rechazó un comunicado conjunto tras 12 horas de negociaciones con EE.UU., debido a la postura de Ucrania.
En cuanto al balance de capitales, UBS estima que los fondos de pensiones podrían reequilibrar carteras con compras por un total combinado de 105.000 millones de dólares en acciones estadounidenses. Desde el punto de vista estacional, analistas como Mike Wilson de Morgan Stanley y JPMorgan señalan que el sentimiento bajista extremo, combinado con una estacionalidad históricamente favorable y la caída en rendimientos de los bonos, podría impulsar un repunte bursátil. El S&P 500 ha sumado 1,5 billones de dólares desde su mínimo reciente, cerrando con una ganancia de 95 puntos y recuperando su media de 200 sesiones. Además, los viernes y lunes han mostrado un comportamiento alcista sostenido, y se espera que los flujos estacionales sigan aumentando hasta mediados de abril.
En el ámbito corporativo, Hyundai lidera los titulares tras anunciar una inversión de 20.000 millones de dólares en EE.UU., incluyendo la apertura de una planta de 8.000 millones en Georgia, una nueva planta siderúrgica en Luisiana con 1.400 empleos y compras de 3.000 millones de dólares de GNL estadounidense. Según el CEO Chung, esta inversión estratégica busca reforzar la cadena de suministro de acero estadounidense. La administración Trump afirma que estas decisiones son consecuencia directa de su política arancelaria.
Mientras tanto, Apple se posiciona en el centro del diálogo bilateral tras la reunión del CEO con el ministro de Comercio chino, quien declaró que Pekín está dispuesto a fomentar un entorno político más estable para las empresas estadounidenses. Por su parte, Tesla reportó una caída en sus ventas en Europa por segundo mes consecutivo en febrero, a pesar del crecimiento general del mercado de vehículos eléctricos.
HSBC evalúa externalizar parte de su negocio de trading, mientras que el CEO de Airbus declaró que los aranceles previos representaron un escenario de pérdida para la industria. Además, la OMC anunció que China pidió la creación de un grupo especial por los aranceles de la UE a vehículos eléctricos, pero la Unión Europea rechazó la propuesta.
En Europa, el sentimiento económico en Alemania mostró mejoras sostenidas. Las cifras del IFO alemán de marzo reflejaron un clima empresarial en 86,7, condiciones actuales en 85,7 y expectativas en 87,7, superando todas las previsiones. Desde el Banco Central Europeo, las posturas comienzan a divergir: Kazimir se mostró abierto a discutir un recorte o una pausa en abril, dependiendo de la inflación en servicios, mientras que Muller subrayó que los tipos actuales no restringen la inversión, aunque reconoció que los aranceles pueden acelerar la inflación a corto plazo. Makhlouf, en tanto, llamó a la prudencia ante la “incertidumbre extrema”.
En el Reino Unido, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, afirmó que es crucial elevar el crecimiento potencial del país y apostar por tecnología y nuevas habilidades laborales. HSBC redujo su estimación de recortes de tasas por presiones inflacionarias.
En Asia, el Banco de Japón dejó clara su intención de seguir subiendo los tipos si la inflación se mantiene alineada con sus proyecciones. Las actas revelaron que varios miembros temen riesgos al alza en los precios. Los rendimientos de los bonos soberanos japoneses se dispararon, alcanzando niveles no vistos desde 2008: el bono a 5 años se situó en 1,165%, el a 10 años subió a 1,575% y el a 30 años se mantuvo estable en 2,601%. El gobernador Kazuo Ueda acogió con calma estos movimientos, reiterando que las subidas continuarán si las condiciones macroeconómicas lo justifican.
Por último, China intenta reactivar su demanda interna con subsidios a servicios, mientras India busca reducir aranceles a importaciones estadounidenses por 23.000 millones de dólares para proteger exportaciones por 66.000 millones, según fuentes de Reuters. Turquía, en un entorno de creciente tensión política, confirmó que su canciller visitará EE.UU. el 25 y 26 de marzo, y su presidente Erdogan denunció que las manifestaciones en apoyo al alcalde encarcelado de Estambul se han tornado violentas.
Los mercados globales se mueven entre el entusiasmo táctico y una realidad estructural compleja. Mientras EE.UU. impulsa su narrativa de reindustrialización con aranceles estratégicos y atrae inversión extranjera como la de Hyundai, la economía real lanza señales mixtas: manufactura debilitada, inflación persistente y una Fed dividida sobre su próximo paso. El rally bursátil se apoya más en estacionalidad y sentimiento que en fundamentos, y los flujos de capital podrían cambiar de dirección si la política comercial se convierte en un arma de doble filo
A nivel global, Europa muestra una incipiente recuperación de confianza, pero con un BCE aún cauteloso, mientras Asia avanza hacia la normalización monetaria liderada por Japón, y China intenta reanimar su débil demanda interna. Con tensiones geopolíticas latentes, reposicionamientos especulativos agresivos y expectativas monetarias aún frágiles, el mercado camina sobre hielo fino. En este contexto, la prudencia estratégica sigue siendo la mejor defensa.
Felipe Mendoza, Analista de Mercados Financieros ATFX LATAM