Innovación regenerativa para un futuro sostenible en América Latina
Daniela Peralvo lidera la transformación social y ambiental, impulsando ecosistemas regenerativos en América Latina con innovación y propósito
Daniela Peralvo
En un mundo donde el éxito empresarial y la sostenibilidad parecen conceptos lejanos, Daniela Peralvo se erige como una líder visionaria capaz de unir ambos horizontes. Como cofundadora y Co-CEO de IMPAQTO, la primera Empresa B de Ecuador, y cofundadora de Bilda, esta profesional ha dedicado su carrera a transformar los ecosistemas de emprendimiento en América Latina, fomentando modelos de impacto que equilibran la rentabilidad con un propósito social y ambiental claro. Su recorrido profesional, repleto de reconocimientos y experiencias internacionales, refleja su firme convicción de que los negocios no solo deben "hacer menos daño", sino ser catalizadores activos de regeneración y equidad.
Desde que IMPAQTO vio la luz en 2014, ha logrado apoyar a más de 18,470 emprendedores y agentes de cambio, alcanzando a más de 2,6 millones de personas en 20 países. Su modelo se basa en impulsar proyectos de triple impacto (económico, social y ambiental), facilitando el desarrollo de más de 970 emprendimientos con prácticas sostenibles y escalables. Esta red, tejida meticulosamente por Peralvo y su equipo, ha fortalecido comunidades enteras y posicionado a América Latina como un referente emergente en innovación inclusiva.
El liderazgo de Peralvo se distingue por su capacidad de conectar actores clave en el ecosistema de impacto. Apuesta por la creación de comunidades diversas, colaborativas y resilientes, donde la confianza y la innovación sean los motores principales. Estrategias como estas han permitido a IMPAQTO ser una plataforma efectiva para emprendimientos emblemáticos como ReciVeci, liderado por mujeres ecuatorianas.
Este proyecto no solo promueve la separación y reciclaje de residuos sólidos, sino que ha impactado positivamente a recicladores urbanos y miles de familias, consolidando un modelo replicable de transformación social, económica y ambiental.
La visión de Peralvo va más allá de la sostenibilidad: su enfoque es regenerativo. Mientras que el paradigma tradicional busca "no dañar", la regeneración implica mejorar activamente los entornos y la calidad de vida de las personas. Este propósito guía cada una de sus decisiones, sustentado en valores esenciales como la diversidad, equidad, inclusión e innovación transformacional. Para Peralvo, estas no son solo palabras, sino principios que deben integrarse en la gestión empresarial para lograr un cambio sostenible a largo plazo.
El camino de Peralvo también ha sido moldeado por sus experiencias internacionales en programas como el International Visitor Leadership Program (IVLP) y el Americas Competitiveness Exchange (ACE). Estos espacios le enseñaron que incluso las iniciativas locales más pequeñas pueden escalar su impacto si están integradas en redes efectivas y colaboraciones multisectoriales. Su participación en organizaciones como la Red Responsible Leaders de la Fundación BMW, así como en juntas directivas y consejos consultivos internacionales, confirma su compromiso con la creación de un ecosistema equitativo y justo.
A nivel personal, la inspiración de Daniela surge de la comunidad con la que trabaja día a día, de los ecosistemas biodiversos de la región y del talento inexplorado de las personas, especialmente de las mujeres emprendedoras. Estos factores la elevan a continuar liderando con propósito, desafiando paradigmas establecidos y demostrando que los negocios, cuando se gestionan con visión y responsabilidad, son una herramienta poderosa para la transformación.
En el corazón de IMPAQTO y en cada proyecto que impulsa, Peralvo deja una huella de cambio positivo. Su legado no solo radica en los números y métricas, sino en la construcción de un futuro regenerativo, donde el éxito empresarial va de la mano con el bienestar de las comunidades y el planeta
"Mi liderazgo busca ir más allá de la sostenibilidad; estoy enfocada en la regeneración, mejorando activamente nuestro entorno y la calidad de vida".

IMPAQTO es reconocida como la primera Empresa B de Ecuador. ¿Qué impacto tangible ha generado este modelo en los ecosistemas de emprendimiento e innovación en la región?
Desde que fundamos IMPAQTO en 2014, hemos sido un catalizador del cambio en América Latina, apoyando a más de 18.470 emprendedores y agentes de cambio, alcanzando a más de 2,6 millones de personas en 20 países. Nuestra visión como Empresa B ha demostrado que los negocios pueden ser motores de transformación social y ambiental, integrando rentabilidad con propósito. Esto ha consolidado a IMPAQTO como un referente para fortalecer ecosistemas de impacto, donde las alianzas y la innovación regenerativa son clave.
¿Qué datos o métricas destacaría sobre el crecimiento de los proyectos de triple impacto que han sido impulsados por IMPAQTO?
Hemos facilitado el desarrollo de más de 970 emprendimientos de triple impacto, logrando que adopten modelos sostenibles y escalables. Proyectos como estos no solo generan valor económico, sino que también contribuyen significativamente a la regeneración ambiental y a la inclusión social. Nuestra meta al 2030 es clara: transformar la vida de 10 millones de personas, mientras posicionamos a América Latina como líder en innovación inclusiva y regenerativa.
Desde su experiencia, ¿qué desafíos ha identificado en la integración del impacto social y ambiental con la sostenibilidad financiera en los emprendimientos?
Los desafíos más comunes son:
- Incertidumbre en mercados complejos y cambiantes, donde los modelos de triple impacto aún son percibidos como riesgosos.
- Desconexión sistémica, con poco entendimiento sobre la interdependencia entre lo social, lo ambiental y lo económico.
- Visión cortoplacista, que prioriza resultados inmediatos sobre un impacto sostenible a largo plazo.
A través de IMPAQTO, ayudamos a los emprendedores a superar estos retos, integrando enfoques sistémicos y fomentando resiliencia.
El tejido de redes en el ecosistema de impacto es clave para el éxito. ¿Qué estrategias han sido más efectivas para fortalecer estas conexiones en América Latina?
La clave ha sido el tejido de ecosistemas. Apostamos por crear comunidades diversas y colaborativas, donde la confianza y el intercambio de experiencias permiten encontrar soluciones innovadoras. Además, fomentamos la diversidad, entendida no solo como un valor, sino como un motor esencial para la innovación transformacional que requiere nuestra región.
En su rol como líder, ¿qué principios o valores considera esenciales para fomentar un ecosistema de impacto más justo y equitativo en la región?
Mi liderazgo se guía por los valores que también definen a IMPAQTO:
- Diversidad, equidad e inclusión, que aseguran que todos sean valorados y escuchados.
- Innovación transformacional, que impulsa nuevos paradigmas.
- Agilidad y flexibilidad, que nos permiten adaptarnos y responder a las necesidades emergentes.
Estos principios han sido fundamentales para promover una transformación positiva en los ecosistemas de impacto.
Como parte de iniciativas internacionales como IVLP y ACE, ¿qué aprendizajes ha incorporado para potenciar la innovación y el desarrollo económico en los emprendimientos que lidera?
Uno de los mayores aprendizajes ha sido el poder de lo pequeño: iniciativas locales pueden tener un impacto global si se integran en redes efectivas. Además, la colaboración multisectorial y las alianzas internacionales son claves para escalar soluciones innovadoras. Finalmente, he aprendido a valorar la fuerza del emprendimiento femenino, un recurso inexplorado en nuestra región que tiene un potencial transformador enorme.
¿Podría compartir un caso emblemático de un emprendimiento acelerado por IMPAQTO que haya logrado resultados destacados en impacto social, ambiental y económico?
Un ejemplo inspirador es ReciVeci, liderado por mujeres ecuatorianas que promueven la separación y reciclaje de residuos sólidos a través de innovación tecnológica y social. Este emprendimiento ha transformado comunidades, involucrando a recicladores urbanos y educando a miles de familias. Es una muestra de cómo el impacto social, ambiental y económico pueden integrarse para lograr un cambio sostenible.
¿Qué la inspira a seguir trabajando en el desarrollo de un ecosistema regenerativo y equitativo en América Latina, y cómo este propósito guía su liderazgo?
Mi inspiración nace de:
- La comunidad, que demuestra cada día su compromiso y capacidad de innovación.
- Los ecosistemas biodiversos, que representan tanto retos como oportunidades.
- Las personas, cuyo talento convierte los desafíos en posibilidades.
Mi liderazgo busca ir más allá de la sostenibilidad. Estoy enfocada en la regeneración, que no solo evita el daño, sino que mejora activamente los entornos y la calidad de vida. Este propósito guía cada decisión que tomo, con la esperanza de dejar un legado de transformación positiva para nuestra región.