Reducir uniones tempranas, abrir futuro
"Eliminar el Despacho de la Primera Dama fue una decisión política que definió los límites del papel de la esposa del presidente, en este caso yo, sin que ello supusiera mi anulación."
Raquel Arbaje
Nacida en Santo Domingo, Distrito Nacional, formada en Universidad Iberoamericana (UNIBE) y con una vida profesional iniciada en la gestión de negocios familiares, Raquel Arbaje ha planteado su liderazgo desde una idea poco común en lo público: límites claros, prioridades y transparencia. En una etapa donde “éxito” suele confundirse con visibilidad, su enfoque se mueve hacia resultados verificables y coordinación institucional. Desde la presidencia honorífica del Gabinete de Niñez y Adolescencia (GANA) y en articulación con Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), acompaña la implementación de la Política de prevención y atención a las uniones tempranas y el embarazo en adolescentes (PPA). Su norte: proteger derechos, sostener programas sociales y medir avances con datos públicos, como los reportes de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) sobre embarazo adolescente.
¿Cómo ha traducido su liderazgo como primera dama en resultados concretos de restitución de derechos de niñez y adolescencia, reducción de embarazo adolescente y uniones tempranas, fortalecimiento de la confianza ciudadana en las instituciones, y transformación de la cultura de servicio público en República Dominicana?
Muy al inicio de nuestro gobierno en agosto de 2020, buscando aprender de experiencias exitosas, leí el libro Un papel sin guion: Influencia y liderazgo de las primeras damas a nivel mundial, de Natalie Gonnella-Platts y Katherine Fritz. Tenía claro que no invadiría espacios institucionales, pero tampoco estaba dispuesta a cumplir funciones estereotipadas y que buscaría áreas de trabajo que impactaran la vida de la gente. Eliminar el Despacho de la Primera Dama fue una decisión política que definió los límites del papel de la esposa del presidente, en este caso yo, sin que ello supusiera mi anulación. Dados esos límites, no puedo arrogarme haber colaborado en los aspectos que señala porque corresponden a instancias formales. Si alguna incidencia me pudiera ser atribuida, ten por seguro que obedece a mi manejo como primera dama y a la transparencia de mi oficina.
Empero, sí puedo hablar de lo que como presidenta honorífica del Gabinete de Niñez y Adolescencia, junto al Consejo Nacional de la Niñez, he hecho para contribuir con la reducción del embarazo en adolescentes y las uniones tempranas, y por la restitución de derechos a los niños, niñas y adolescentes. Debo precisar que el GANA es una entidad multisectorial de la que forman parte los ministerios e instituciones que, en mayor o menor medida, se ocupan de temas de la niñez. Su coordinación descansa en el Conani.
En noviembre de 2021, el presidente Abinader presentó la Política de prevención y atención a las uniones tempranas y el embarazo adolescente, responsabilizando de su ejecución al GANA y de la coordinación, al Conani. Para garantizar su eficacia, se priorizaron los veinte municipios con mayor tasa de embarazos tempranos. Tras tres años de implementación, los resultados son elocuentes: en el tercer trimestre de 2025, el embarazo en adolescentes se redujo en 30.19 % en comparación con el mismo período de 2022, primer año de ejecución de la PPA. Respecto a la restitución de derechos, el GANA ha colaborado muy de cerca con el Conani y el Ministerio Público para salvaguardar la integridad de los menores en situación de riesgo. También hicimos abogacía en el Congreso para lograr la aprobación de la ley que crea el Sistema Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia. Fueron muchas las conversaciones sostenidas con los legisladores hasta persuadirlos de la urgencia de esta ley.
Actualmente estamos en la etapa de diagnóstico para la reforma de la Ley 136-03 que crea el Sistema de Protección y Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes. La propuesta inicial incluye una serie muy amplia de derechos que no están incluidos en la ley vigente, como el derecho a la protección digital.
Desde una visión de liderazgo consciente y uso responsable de los recursos, que incluyó el cierre del Despacho de la Primera Dama, ¿qué motivación personal la impulsa a redefinir el rol desde la austeridad y el servicio directo, y cómo convierte esa decisión en ventaja para la equidad y la transparencia en el país?
Soy administradora de empresa de profesión, e hija de padres muy trabajadores que me inculcaron el valor del ahorro, así que establecer prioridades en el gasto se me da casi instintivamente. Además, soy la esposa de un hombre que dirige el país con un acendrado sentido de la justicia distributiva y de la transparencia. El presupuesto de la Oficina de la Primera Dama es de apenas doce millones de pesos al mes para cubrir absolutamente todos los gastos, incluido el salario de un reducido personal. Con ese dinero, administrado centavo a centavo, desarrollamos actividades a través de mi iniciativa Uniendo Voluntades, que convoca la solidaridad del sector privado, y atendemos la mayor cantidad posible de solicitudes de ayuda de personas vulnerables. Sin falsa modestia, puedo decir que, como administradora de recursos, soy alumna aventajada de mis padres y de Luis Abinader.
¿Qué innovación o práctica ha implementado para mejorar la coordinación interinstitucional en protección de niñez y qué resultado tangible logró (tiempo de respuesta, casos resueltos, satisfacción de beneficiarios, antes/después)?
En términos estrictos, el GANA no resuelve casos ni tiene beneficiarios de servicios cuya satisfacción sea medible. Su función, como dije antes, es la aplicación de la PPA. Nuestro indicador de resultados son los datos trimestrales de la Oficina Nacional de Estadística sobre el embarazo en adolescentes. Gracias a estos resultados, la PPA ha sido considerada por los organismos internacionales como un modelo replicable.
¿Cómo mide el impacto de su gestión en eficiencia del gasto público del Despacho de la Primera Dama? ¿Qué indicador mejoró desde que asumió (ahorro presupuestario, costo por beneficiario, alcance con menos recursos)?
El presupuesto de la Oficina de la Primera Dama que, dicho sea de paso, depende del Ministerio Administrativo de la Presidencia, maneja un presupuesto equivalente al 14.83 % del asignado en el 2020 al disuelto Despacho de la Primera Dama. Por tanto, no puede hablarse en términos comparativos de mejora del ahorro, costo por beneficiario, etc., porque las distancias son abismales. Sí le puedo asegurar que hacemos magia con el dinero que recibimos.
¿Qué ha hecho para fortalecer el liderazgo femenino en instituciones públicas o abrir oportunidades para mujeres en posiciones de decisión, y qué resultado tangible logró (ascensos, programas de mentoría, retención de talento femenino en gobierno)?
Esos desafíos corresponden al Ministerio de la Mujer y, de manera específica, a cada uno de los ministerios, gran parte de los cuales cuenta con direcciones o departamentos de igualdad y equidad de género. Desde luego, entre las actividades que realizo al margen del GANA y de Uniendo Voluntades están las de apoyo a todas las iniciativas que promuevan el adelanto de la mujer.
¿Cómo ha trabajado para elevar la reputación y confianza ciudadana en el rol de la Primera Dama y en las políticas de niñez? ¿Qué cambió en percepción pública o en acceso de ciudadanos a soluciones directas (NPS, encuestas, casos atendidos)?
Las primeras damas que me antecedieron han gozado todas de una muy merecida buena reputación. Han sido ciudadanas respetables, mujeres comprometidas con las tareas que eligieron desempeñar y con los proyectos que pusieron en marcha. Nunca me he planteado como tarea elevar la reputación y confianza de la población en la función que ahora yo desempeño, porque eso implicaría un juicio crítico a las anteriores que no tengo razones para formular. Cada una de nosotras ha dado lo mejor de sí misma y eso es de agradecer. Respecto a las políticas de niñez, la notoria consolidación institucional del Conani ha fortalecido parejamente la eficacia de su trabajo de protección. La imagen pública de Conani, institución a la que estoy estrechamente vinculada, es cada día mejor. Lo reconocen la población, las asociaciones sin fines de lucro que trabajan con la niñez y las agencias internacionales de cooperación.
Si tuviera que definir su legado en una métrica sencilla, ¿cuál sería y qué acción concreta está ejecutando hoy para moverla (ej: reducción de % de embarazo adolescente en 90 días, municipios con cobertura completa, satisfacción de familias atendidas)?
Estos años como primera dama están llenos de satisfacciones. La principal de ellas es el vínculo social y emocional que tengo con la gente a la que sirvo en circunstancias muy diversas. Lo cierto es que se me dificulta establecer cuál es la principal entre las cosas con las que estoy comprometida. Podría citar la construcción del Pabellón Oncopediátrico en el Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavárez (INCART) que funciona, en la práctica, como un hospital para niños con cáncer y no como apéndice hospitalario. O las mejoras infraestructurales y en el equipamiento que he promovido en el Hospital Infantil Robert Reid Cabral. O el programa Parques recreativos: de la industria a la comunidad, que brinda a los niños, niñas y adolescentes de poblaciones deprimidas, pero también a los adultos, espacios acogedores para una sana diversión. O el programa Educando para la vida, que dota a los adolescentes, hembras y varones, de las herramientas necesarias para priorizar la construcción de un proyecto de vida de largo plazo. O la propia reducción de los embarazos, que es ya una tendencia sostenida. Todas estas cosas mencionadas pueden perfectamente ser la arcilla que modele un legado. De todas me enorgullezco y agradezco que la población las aprecie.
Pero si quiere conocer mi verdad más íntima, diría que el legado que aspiro a dejar es que me recuerden siempre como Raquel Arbaje, una mujer que dio todo de sí en favor de los socialmente más desfavorecidos y a la que la cercanía con el poder nunca envaneció porque llegó y se fue de él consciente de que, como dijera Margaret Thatcher, si tienes que decirle a la gente que eres poderoso, entonces no lo eres. Esto, como comprenderá, no cabe en una métrica.
Factores Clave
- La PPA priorizó 20 municipios; en esta entrevista se reporta una reducción de 30.19 % del embarazo adolescente (3T 2025 vs. 3T 2022).
- Austeridad operativa: presupuesto mensual de RD$12 millones para cubrir “absolutamente todos los gastos” y atender solicitudes de ayuda con apoyo del sector privado.
- Eficiencia institucional: la Oficina de la Primera Dama opera con 14.83 % del presupuesto que tuvo el Despacho en 2020.
- Agenda de legado: oncopediatría en INCART, mejoras hospitalarias, espacios comunitarios y reforma legal con foco en nuevos derechos, incluido el derecho a la protección digital.
En una conversación donde el liderazgo suele medirse por protagonismo, aquí aparece otra vara: decisiones que delimitan, ordenan y rinden cuentas. Su aporte conecta lo humano con lo medible: reducir embarazos tempranos, empujar reformas y sostener programas con recursos limitados, sin perder el vínculo directo con la gente. La “tecnología” en su discurso no es un eslogan, sino un derecho emergente (protección digital) y una disciplina de datos para evaluar avances. Si el éxito hoy se redefine, su mensaje es claro: servir no es ocupar espacio, es crear capacidad institucional para que el cuidado sea política y el futuro, una cifra que baja sostenidamente.